Sabrina

Me encontré con una fuerte e impresionante sorpresa al final. Aparece estrepitosamente un modernismo sin precedente para mí en los autores más clasicos. Hace constantemente lo que dice otro Humphrey Bogart que debe ser una escena de amor. La ante-ultima escena cuenta con un paneo nunca antes visto en el Hollywood de oro. Una escena larga, casi al final, que define la película, magistral, impresionante, digna de Antonioni.