The Sisters Brothers ★★★★

This review may contain spoilers. I can handle the truth.

This review may contain spoilers.

Casualmente el western es un género que se me hace bastante inaccesible y realmente he visto muy poco. Pero esta joya contemporánea bien merece un análisis. LÍGEROS SPOILERS.

Nos encontramos con un western moderno, que mantiene una recreación extremadamente precisa a nivel superficial, pero también psicológica de una época. Y no lo hace sólo por sus buenas localizaciones, vestuarios y producción. El verdadero secreto de sentir tan real el lejano oeste que nos propone The Sisters brothers se basa en los diálogos, en los detalles y en las dudas existenciales de los personajes, perfectamente trasladadas a la época.

Lo que hace esta película sumamente especial es precisamente el análisis introspectivo de unos personajes abocados a sobrevivir en un mundo a caballo entre el salvajismo terrenal y la civilización incipiente, abriéndose paso de manera lenta, pero abrupta.

Podríamos dividir la película en 2 viajes emocionales que usan la arena del lejano oeste para desplazarse, buscarse, ocultarse y, finalmente, conjugarse entre sí.

En el primer viaje tendríamos a los protagonistas del film, los hermanos Sisters (Phoenix y C. Reilly). Una pareja sutilmente antagónica con un único punto de comunión: su recíproca necesidad el uno del otro. Charlie Sister (Phoenix) es el hermano pequeño, pero quién lleva la voz cantante en este dúo de bandidos. Es seguro, determinado, hombre práctico y de garganta alegre con el whiskey. Reparte el botín siempre a su favor y da las órdenes. Y no pierde el tiempo en debatirse acerca de si es o no justo. Por otro lado su hermano, Eli Sister (C. Reilly), es un protector en la sombra. Confiable, de buen corazón y naturaleza curiosa. Al contrario que el hermano pequeño, no es feliz con la vida que lleva, pero por proteger a su hermano y porqué le necesita, no sólo se queda a su lado, sino que en muchas ocasiones funge de líder y héroe de incógnito. En este viaje encontramos algunas de las mejores postales que nos deja la película. Además de desnudarnos esta maravillosa relación fraternal y las vicisitudes internas de los hermanos.

En el segundo viaje nos encontramos a John Morris (Gyllenhaal), otro bandido/cazarrecompensas de más distinguido origen, que al igual que los hermanos Sisters, tiene e su punto de mira a quién terminará siendo su pareja de viaje y gran conexión espiritual y de fundamentos morales. Es adusto, de pocas palabras, pero amable sonrisa. Un hombre con imagen y acción implacable, pero que poco a poco desvela tener corazón, compasión y capacidad de ir a contra corriente y reflexionar acerca de un cambio improbable que alivie su espíritu. Del otro lado tenemos al segundo componente de este viaje, Herman Warm (Riz Ahmed), un pícaro, moreno, delgado y de afilada lengua inventor de una fórmula que puede enriquecer de manera inmediata. De ahí que todos le persigan. Personalmente es mi personaje favorito. No tiene poder, ni fuerza, pero es capaz de convencer a quién sea por un ideal, que sólo puede vislumbrarse a través de enriquecerse con su invento. En este segundo viaje se puede disfrutar en una fase inicial de un delicioso juego del gato y el ratón, donde ambos se van tendiendo tantas trampas como afinidad crece en ellos en ese proceso. Finalmente, y tras sublimes líneas de diálogo y divagaciones entre ambos, se establecen los roles; Morris es el líder y fuerza ejecutora, mientras que Warm pasa a ser el faro espiritual y chispeante mente que puede materializar el sueño de grandeza que terminan compartiendo.

¿Y cuándo convergen esos 2 viajes? Cuando los hermanos Sisters dan caza a nuestro par de soñadores. Y cosas del destino... Herman es tan seductor y emotivo en lo que defiende, que logra lo impensable; que Charlie (sobretodo) y Eli Sisters aplaquen su violento pragmatismo y se detengan a imaginar un futuro mejor, más cálido, pausado y fraternal. A partir de aquí se pueden disfrutar los minutos más tiernos y sosegados de todo el film. Tres monstruos creados por las leyes del lejano oeste y un pícaro soñador/seductor se enfrascan en la misión de lograr llevar a cabo su peculiar e inocente empresa. Finalmente los caminos se distancian abruptamente y con suerte dispar para cada pareja.

Cierre dulce e inesperado, pero que abre una pequeña puerta a la duda: ¿el final de los hermanos Sisters es realmente tan reconfortante o asistimos a una ensoñación post mortem?

Gran película, que se disfruta en cada cucharada que damos a su metraje. Y es que el western no es más que la excusa para realizar un soberbio ejercicio de introspección a un ser: el humano. Y a una época: la del salvaje oeste americano.