Zero Dark Thirty

Zero Dark Thirty ★★★★

La directora californiana nos vuelve a frenetizar con otra entrega sobre el mundo militar. En este caso se centra en la búsqueda y captura del numero uno de Al Qaeda, O.B.L. Dirigida con mucho detenimiento en su guión, "Zero dark thirty" se deja de grandilocuencias, mensajes triviales (emotividades, clichés...) y se centra en retratar un suceso que le dio al mundo, una pequeña gran razón para sentirse seguro en él. Dicho esto, empiezo por reafirmarme en que una película donde la C.I.A. es protagonista, es como mínimo interesante: 'El buen pastor', 'Syriana', 'Spy Game', 'Red de mentiras' inclusive la cómica 'Quemar después de leer' son claros ejemplos de ello. En este caso, Zero Dark Thirty profundiza en los héroes anónimos, esos que están detrás de toda la maquinaria, lo que definiríamos como "Peces gordos". Nos relata no solo esa noche (como se puede llegar a entender por el título) sino más de 10 años de idas y venidas, preguntas y "sin-respuestas", nos cuentan todo lo que llevó y no llevó a cazar la cabeza más buscada de la historia. El filme se centra en la vida de Maya, una mujer muy ambiciosa y con mucha energía que ha basado su existencia en encontrar a Bin Laden. Interpretando el papel magistralmente nos encontramos a Jessica Chastain, unas de las actrices del momento. Tiene una escena de cabreo digna de la mismísima María Patiño (en el cine se oyó más de un: "Toma ya!"). No muestra emociones personales, sino profesionales, algo bastante novedoso. Tal vez haya cierto parecido con el personaje de Jeremy Renner en 'Hurt Looker', que sentía mucha pasión por su trabajo. Maya es la personificación de un sentimiento, el de obsesión por eliminar al responsable de la muerte de más de 3.000 personas. Bigelow es una directora que ya tiene su propio estilo reconocido en Hollywood, hace de los personajes una introspección total y se caracteriza por una dirección detallada y sin grandilocuencias, consiguiendo que seas tu quien juzgue los acontecimientos ocurridos durante el filme. Simplemente, y en contra de lo que hacen sus compañeros de clase, no hace discursos morales, solo hechos; tales son estos, que el senado de los EEUU ha abierto una investigación a la C.I.A. para informarse de los datos que fueron revelados a los productores de esta película (*). De paso reconocerle el gran mérito que tiene darle tanto suspense a una película que ya sabemos como va a terminar. Y creo que esto lo consigue porque le da mucha pausa a la película, la va madurando hasta que cae por sus propias emociones. Mención especial a Greig Fraser, director de fotografía. Me encanta ese toque años 70 que tiene la película. Por no hablar de la fase final, donde nos mete de llenos en la cueva del oso (nunca mejor dicho, por lo de cueva, digo). Gran trabajo este año, donde destaca por encima de todo en 'Killing Them Softly'. Desentrañando más la película, apreciamos una primera hora densa y larga. Muy del estilo 'Homeland', mucho ruido y pocas nueces. Aunque en esta parte también se pueden encontrar momentos de gran tensión y es esencial tener paciencia para luego llenarte. Nos gusta mucho el postre, pero es fundamental los primeros platos. Kathryn Bigelow, directora de ZDT Durante este período, la película se centra (siempre desde un perfil neutro) en el trabajo que se lleva a cabo para sacar información. Sin rodeos, en la tortura y su nefasta moralidad. Hablamos del precio que se pagaba (y seguramente se paga) por la verdad. Entonces Bigelow nos da un golpe de efecto preguntándonos: ¿Cuando están en juego centenares de vidas, existe el concepto moral a favor del que puede evitar eso y no lo hace? Esa es una de las cuestiones más susceptibles del thriller. Para mi, un atrevimiento certero para la de San Carlos. La desarrollo del filme, como cualquier otra, la enfocan de modo negativo, de que todo va mal. Y como suelen pasar en estas películas, aparece el secundario para ayudar. Y hablando de actores secundario, dos palabras: James Gandolfini. Mi felicidad cuando veo este actor en el cine es incalculable. Es aparecer él en pantalla y una escalofrío recorre mi espalda en forma de "Wen you woke up this morning..." (aunque su presencia es una mera anécdota). Y la parte final se centra definitivamente en la captura de Bin Laden. Una puesta en escena impecable. He visto varios reportajes sobre como trascurrió esa noche y realmente ver el resultado en pantalla grande ha sido una experiencia. En el trailer, podemos apreciar una frase que le suelta el sargento de los SEAL a Maya: "Si estás en lo cierto, todo el mundo se apuntará". Esta frase me parece la antología de la Historia, me explico; el 11-S, no solo golpeo los EEUU, dejo herido el mundo entero, y peor que eso, provoco el miedo en el ser humano. Vamos, seamos sinceros, ¿quién ha subido a un avión y no ha recordado esos acontecimientos? Nadie que vio y sintió ese momento pensó en que habían muerto estadounidenses, no, pensamos que estaban muriendo seres humanos. Es un tema global, Londres y Madrid (entre otros) desgraciadamente pueden dar fe de ello. Quiero decir con todo esto (diría reivindicar, pero me parece agresivo), que no es una película de como los EEUU mató a Bin Laden, sino más bien de como el mundo restó una amenaza. Finalmente quiero destacar un par de puntos: los efectos sonoros, abrumadores. Las películas grandes están hechas para disfrutarse en el cine (o en televisión), evidentemente a mi siempre me parecerá mucho mejor esta película, con la butaca retumbando por el ruido de un helicóptero, que verlo por Internet con un audio indigno. Por lo tanto es fundamental, como ocurre con 'Hurt Loker', sentir el vibrar de este thriller. Y segundo, no me gustaría mucho que la película ganara el Oscar a mejor filme, pero si no es Spielberg, me encantaría que Bigelow se llevara el de mejor director. En definitiva, una grandiosa película de genero informativo con muchas lecturas (gracias Bigelow) que nos llevan siempre a una misma pregunta filosófica: ¿El bien puede vencer al mal?