Uppercase Print

Uppercase Print ★★★½

Siento que el tono burocrático le gana muchas veces al paródico y eso se vuelve tedioso. Programas de la televisión intercalan una obra de teatro documental que recrea el caso de un joven investigado por los servicios de inteligencia rumanos. Es ridícula la cantidad de tiempo, esfuerzo y recursos que se dedicaron para investigar a inocentes grafiteros durante la rimbombante dictadura de Ceasescu. Tan ridícula como la pomposa escenografía de televisiones excesivas que dan cuenta de la demasiada importancia que se le daba a las cosas más triviales.