Eternals

Eternals ★★★

Si bien Eternals se intentó parar en un lugar distinto al del resto de las películas del MCU, termina siendo más de lo mismo, con una estructura copy paste y un final en donde todo es de proporciones gigantescas. El tono más "serio", el “directed by the Academy Award Winner” y la premisa de filmar en locaciones reales (que mentira esto), no hicieron más que prometer algo que no fue. Los temas están ahí, a la vista de todos y no están mal tratados, las actuaciones zafan, el vestuario es llamativo y la música acompaña, pero no hay rasgos autorales en la puesta en escena, convirtiendo a la composición y progresión de planos y desarrollo de escenas en una constante repetición.
Pero Marvel tiene algo y es que a pesar de todo lo malo que se le pueda enumerar, divierte. Cada vez en menor medida, pero lo sigue haciendo. La fórmula parece estar llegando constantemente a un callejón sin salida, pero encuentran siempre un camino alternativo para atrapar al público, ya sea de forma sincera o por pura manipulación. El truco de esta película es su escena post-crédito y promesa de Harry Styles para rato, destinado a ese público adolescente que en la sala grito de emoción por su aparición, desnudando que estaban allí únicamente para ver ese minuto (😐).